La Liga 1 peruana arde. La jornada 18 ha sido un verdadero sismo en la parte alta de la tabla, con Alianza Lima dejando escapar dos puntos vitales en casa frente a un ADT de Tarma que demostró una solidez defensiva encomiable y una capacidad de contragolpe letal. El 1-1 final en Matute no solo fue un golpe anímico para los blanquiazules, sino que también abrió la puerta para que Sporting Cristal, con una victoria contundente, se coloque a tiro de piedra del liderato.
El equipo de Alejandro Restrepo, que venía mostrando una racha impecable, se encontró con un muro. ADT, bajo la dirección de Franco Navarro, planteó un esquema 4-4-2 muy compacto, cerrando los espacios interiores y forzando a Alianza a buscar las bandas, donde la precisión en los centros no fue la habitual. "Nos faltó esa chispa, esa claridad en el último tercio. Ellos se cerraron bien y supieron aprovechar su oportunidad", declaró Restrepo en la conferencia post-partido, visiblemente frustrado.
La figura del encuentro fue, sin duda, el portero de ADT, Pedro Díaz, quien con atajadas providenciales mantuvo a raya los embates aliancistas, especialmente en la segunda mitad. El gol de Alianza llegó de un cabezazo de Hernán Barcos, pero la alegría duró poco, ya que un contragolpe fulminante de ADT, culminado por Kevin Serna, silenció Matute.
Mientras tanto, en el Alberto Gallardo, Sporting Cristal no perdonó. Con un juego fluido y ofensivo, goleó 3-0 a Cienciano, mostrando una versión arrolladora que los posiciona como el principal contendiente al título. La dupla de ataque conformada por Brenner y Grimaldo fue imparable, desequilibrando constantemente la defensa cusqueña. "Sabíamos que era nuestra oportunidad de recortar. El equipo jugó con intensidad y convicción. Esto es una carrera de fondo, y estamos listos para el desafío", afirmó Enderson Moreira, técnico celeste, con una sonrisa que reflejaba la euforia de su equipo.
La tabla se aprieta, y las próximas jornadas prometen ser de infarto. La presión ahora recae sobre Alianza Lima, que deberá recuperar la senda del triunfo para mantener a raya a un Sporting Cristal que huele a campeón.